Una novedad despampanante, que modifica todas las ecuaciones y que provoca un viraje inesperado. El Polaco acaba de confirmar que ejecutó un volantazo radical en su vida, a tal punto que se bajará de los escenarios y ya no entonará melodías de sus música por un sueño. El artista anticipó esta noticia tremenda durante el miércoles, cuando armó muy misterioso, en el que se comunicó con sus fanáticos para describirle la determinación disruptiva que llevará a cabo con su cotidianidad.
El Club Atlético Temperley hizo un anuncio que sorprendió en el fútbol de Ascenso de la Argentina. “Los sueños están para cumplirse”, fue el título del video con el que confirmaron como “refuerzo” al cantante de cumbia, Ezequiel Cwirkaluk, más conocido como El Polaco. La creativa producción con la que club bonaerense presentó al artista fue publicada en las redes sociales de la institución.
El presidente de la institución, Alberto Lecchi, se refirió a la sorpresiva llegada aunque no confirmó en qué rol se sumará el artista de 37 años, confeso hincha del Gasolero. “El cantante lleva la camiseta celeste en el corazón, así que todo puede pasar. Los hinchas de Temperley son así de fanáticos y los queremos, esperemos el desenlace y démosle un poco de incógnita a la situación”, expresó el dirigente sobre si se trataba de una movida de marketing o había chances reales de que El Polaco sea refuerzo del club.
Por último, Lecchi bromeó con la lista de buena fe y si estaba incluido el artista. “Sí, estamos todos en la lista. Hay unos 7 mil socios y tenemos que llegar a los 10 mil, tenemos una fe terrible. La ficha (como jugador o entrenador de El Polaco) está. Va a haber alguna incorporación más en el equipo, estamos muy confiados y contentos de que gente como El Polaco, tan conocida, se acerque y apoye estas iniciativas y desafíos. Lo suyo es un aporte más para que los simpatizantes e hinchas que no son socios terminen siéndolo, esa es la manera para sanear el club. Estemos atentos, por lo menos va a cantar una canción a favor de Temperley”, bromeó.